jueves, 12 de junio de 2014

Análisis de la película “Reto De Valientes”

Esta historia comienza con cuatro agentes de policía, Adam, Nathan, David y Shane son hombres confiados y enfocados en prestar su buen servicio de policía a la comunidad haciendo frente a los peores peligros y riesgos con los que se encuentran a diario en las calles.

Sin embargo, después se dan cuenta que ninguno de ellos está realmente preparado para enfrentar el desafío de ser padres de familia. Si bien siempre dan lo mejor en el trabajo, lo “necesariamente bueno” parece ser lo único que ellos pueden alcanzar a ser como padres.

Pero luego descubren que en verdad se equivocan. Cuando la tragedia llega a su casa, estos hombres luchan internamente contra sus temores, sus esperanzas, su fe y su paternidad. Patrullar y proteger las calles les es fácil y natural, pero ¿criar a sus hijos para que honren a Dios? ¡Eso es ser valiente!

En este interesante film se puede apreciar muchos aspectos de la vida diaria. Los valores tan necesarios en el seno de la familia, el amor y el respeto por la institución creada por Dios, la responsabilidad de los padres como sacerdotes de la casa, el respeto por autoridades establecidas por Dios, vemos la corrupción dentro de la agencia de la policía pero también vemos hombres valientes que deciden respetar a Dios en su manera de vivir.

 Vemos el impacto negativo que surge en los hijos de aquellos padres que se desatienden de su responsabilidad como padres. Sobre todo vemos que todas las normas, las leyes, los valores fueron creados por Dios y la guía donde se encuentra todo está en la Biblia.

Que el paso a un cambio de vida está al recibir a Jesús como Señor y Salvador. Hay muchos hogares disfuncionales pero Dios hizo provisión para ordenar lo desordenado, sanar lo enfermo y restaurar las vidas. Más que una película, es una herramienta, es un mensaje que Dios quiere decirle a los padres de que ellos deben de tratar a los hijos no hay que esperar una tragedia para que los padres tengan que acercarse a sus hijos es una responsabilidad que ellos tienen en la vida, como padres cristianos tenemos que acercarnos a Dios y a nuestros hijos porque EL HONOR COMIENZA EN EL HOGAR

La reflexión desde el punto de vista policial; es la lealtad a los compañeros y el espíritu de pertenencia hacia la institución policial.

Si, hubo supervisión policial por la manera en que detectaron el problema del compañero que oculto las drogas.

Cumplir con la función policial no afecta la atención que tenemos que tener con nuestra familia.

Si, los valores de la familia son indispensables para el policía porque los llena y refleja esos valores en las actividades de sus funciones policiales.

Si estamos desacuerdo en que se debe crear un juramento como el hipocrático. Para que la ética policial se enaltezca y se tengan más sentidos de propiedad en nuestras actuaciones policiales.

lunes, 9 de junio de 2014

El autoconocimiento.



Está basado en aprender a querernos y a conocernos a nosotros mismos. Es el conocimiento propio; supone la madurez de conocer cualidades y defectos y apoyarse en los primeros y luchar contra los segundos.

Es la tarea más importante que hay que realizar antes de emprender cualquier actividad y antes de intentar conocer a las demás personas. En muchas ocasiones las personas se preguntan ¿por qué habré dicho o hecho tal o cual cosa?

Es bueno tratar de escuchar la voz interior y aceptar que hay muchos elementos que agradan y otros que no. No se debe rechazar los elementos negativos, sino analizarlos y tratar de mejorarlos.

El autorespeto. Algunas personas desean que los demás la respeten, que les “den” su lugar, pero tal vez, sin darse cuenta, ellas mismas no creen que sean dignas o merecedoras de ese respeto. El respeto por uno mismo se basa en el conocimiento y aceptación de las propias limitaciones y posibilidades.

Cuando una persona conoce y comprende los motivos que lo llevan a actuar de una manera determinada es capaz de respetarse y lograr el respeto de los demás.

El autocontrol. El conocimiento y el autorrespeto conducen al propio control. Uno mismo es capaz de controlar sus impulsos, de postergar ciertas acciones para mejores ocasiones, es capaz de adaptarse a diferentes situaciones y lograr así ser mejor persona. No se trata de dejarse llevar o hacer todo lo que los demás dicen. Por ejemplo, una joven que sabe que al tomar bebidas alcohólicas en una fiesta hace que ella hable de más, se ponga agresiva o llorona, que al día siguiente le duela la cabeza, tenga problemas con sus padres, su novio o en el colegio y luego se arrepienta, se sienta mal y, aun así toma, significa, que no se autocontrola, que no tiene mucho respeto por sí misma. Cuando se consigue el conocimiento, el respeto y control de uno mismo, con seguridad se obtiene una sana autoestima o autoestima positiva.

El autoconocimiento es el paso previo y fundamental para lograr la autoestima, el autorrespeto y el autocontrol. No se puede amar, respetar ni controlar lo que no se conoce. No puede haber, autoestima sin autoconocimiento

El autoconocimiento es el propio conocimiento, profundo y sincero, sin disculpas. Es conocer tanto los aspectos positivos como negativos. Es un proceso lento que lleva a una persona a ser consciente de sus necesidades, limitaciones, temores, alegrías.
Este es un proceso lento, que no se logra de la noche a la mañana. Se inicia cuando se toma conciencia de las propias fortalezas y debilidades y se prolonga durante toda la vida.

Muchas personas, a lo largo de la vida, acumulan gran cantidad de conocimientos, saben de literatura, historia, informática, recorren varios países, pero pocos se detienen un momento para profundizar en su conocimiento.

La autoestima personal;  es la fe que cada persona tiene de sí misma. Es la percepción del propio valor, habilidades y logros, la visión positiva o negativa que se tiene de uno mismo.

Cuando uno se conoce, es decir, cuando sabe lo que puede hacer con mayor o menor facilidad, cuando se acepta a sí mismo con sus defectos y virtudes, puede aceptar a los demás, tal como son.

Hay personas que constantemente tratan de demostrar que son fuertes, que no tienen mucho miedo, que no les importa lo que opinan los demás, se muestran como muy atrevidas. Estas personas probablemente tienen en realidad, una baja autoestima y tratan así de ocultarlo.

La autoestima positiva produce seguridad en uno mismo y esto influye en el comportamiento. Logar una autoestima positiva implica un proceso de crecimiento personal. Cuando va a la escuela al realizar una tarea se lo felicita y sabe que lo hizo bien, que es capaz de hacer bien las cosas. Puede darse también el caso contrario, el niño o la niña no recibe toda la atención que necesita, su esfuerzo no se valora, entonces poco a poco siente y cree que vale poco, que no es digno de amor.

Debe entenderse entonces que el punto de referencia del niño para formar su propio concepto y su estima es la opinión y los valores de los adultos (padres, profesores, hermanos)
En la pubertad y la adolescencia se produce la revisión y actualización del concepto que se formó en la niñez. Los cambios físicos que se producen en esta etapa lo llevan a preocuparse por su apariencia. A veces crece más rápido o más lento de lo que desearía; es muy flaco o muy gordo.

Resolucion de conflictos.


La resolución de los conflictos es la exploración de los medios por los cuales conflictos y controversias pueden solucionarse. Para muchos jóvenes, conflicto es sinónimo de violencia. Pero la violencia, en realidad, sólo es una de las numerosas respuestas posibles a un conflicto.

Las resoluciones no violentas de conflictos se pueden aprender y aplicar de manera constructiva a los desacuerdos a nivel personal, comunitario, nacional, mundial o entre grupos.

lunes, 2 de junio de 2014

Toma decisiones.




Uno de los aspectos más importantes dentro del sector policial, es la toma de decisiones. No obstante, este proceso lo llevamos a cabo frecuentemente, aun cuando no lo notemos. Por ejemplo, si ordenamos al personal realizar sus labores diarias y que es lo que deben hacer; esto es indispensable sobre todo en las policías (sean de la magnitud que sean), pues una orden mal tomada, puede llevarlos a un mal término. Por tal razón, las personas encargadas de la toma de decisiones, deben estar capacitadas y saber ampliamente todas las características y pasos de este proceso. Siempre que se piensa en dar solución a un problema, o de escoger indeterminado rumbo a nuestras vidas, o simplemente, cualquier actividad que realicemos; se habla de la toma de una decisión. Esta es muy importante ya que la determinación que tomemos, sea positiva o negativa, nos va ayudar por lo siguiente: positiva porque nos puede conducir a ser alguien en la vida, o nos puede guiar por un buen camino; negativa, porque nos puede llevar a conflictos, a problemas, desastres y hasta lo más terrible, la muerte; aunque esto también tiene su parte buena, ya que de los errores o faltas que cometamos, se obtiene una experiencia que más adelante nos va a evitar caer en el mismo error. Pero para tomar una buena decisión; se debe estar bien capacitado, ser analista, ósea, que se busca resolver problemas o incógnitas basados en hechos tanto reales como abstractos, se ve la necesidad de recurrir a una decisión, llegar a manejar una cantidad de variables indefinidas, de las cuales no sabemos el camino que en el futuro nos pueden brindar. Todos y cada uno de nosotros pasamos los días y las horas de nuestra vida teniendo que tomar decisiones. Algunas decisiones tienen una importancia relativa en el desarrollo de nuestra vida, mientras otras son gravitantes en ella. Para los policías, el proceso de toma de decisión es sin duda una de las mayores responsabilidades. La toma de decisiones en una organización policial se circunscribe a una serie de personas que están apoyando el mismo objetivo. Debemos empezar por hacer una selección de decisiones, y esta selección es una de las tareas de gran trascendencia. Con frecuencia se dice que las decisiones son algo así como el motor de los procesos y en efecto, de la adecuada selección de alternativas depende en gran parte el éxito de cualquier organización policial. Una decisión puede variar en trascendencia y connotación. La toma de decisiones es un proceso, que se vive diariamente, porque todos los días estamos aprendiendo y experimentando nuevas cosas, delas cuales nosotros tendremos que decidir si son convenientes o no. También se debe tener en cuenta, que hay que buscar la solución que más sea como de a las características del sistema donde habitamos.

En todos los aspectos de la vida nos tenemos que enfrentar todos los días a una toma de decisiones ya sean grandes o pequeños problemas que tengamos que solucionar.
La buena toma de decisiones permite vivir mejor. Nos otorga algo de control sobre nuestras vidas. De hecho, muchas de las frustraciones que sufrimos con nosotros mismos se deben a no poder usar la propia mente para entender el problema de decisión, y el coraje para actuar en consecuencia. Una mala decisión puede obligarnos a tomar otra mala decisión.

Para muchas de las decisiones que se toman se dedica poco tiempo olvidando aspectos como la planeación y el proceso, al tomar una decisión se tiene en cuenta solamente lo que se siente en ese momento y se pasan por alto aspectos que de ser analizados llevarán la decisión a un resultado positivo.

La toma de decisiones es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre las alternativas o formas para resolver diferentes situaciones de la vida, estas se pueden presentar en diferentes contextos: a nivel laboral, familiar, sentimental, empresarial, etc., es decir, en todo momento se toman decisiones, la diferencia entre cada una de estas es el proceso o la forma en la cual se llega a ellas. La toma de decisiones consiste, básicamente, en elegir una alternativa entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial, aun cuando no se evidencie un conflicto latente.

La toma de decisiones a nivel individual es caracterizada por que una persona haga uso de su razonamiento y pensamiento para elegir una decisión a un problema que se le presente en la vida; es decir, si una persona tiene un problema, ésta deberá ser capaz de resolverlo individualmente a través de tomar decisiones con ese especifico motivo.

Para tomar una decisión, no importa su naturaleza, es necesario conocer, comprender, analizar un problema, para así poder darle solución; en algunos casos por ser tan simples y cotidianos, este proceso se realiza de forma implícita y se soluciona muy rápidamente, pero existen otros casos en los cuales las consecuencias de una mala o buena elección puede tener repercusiones en la vida y si es en un contexto laboral en el éxito o fracaso de la organización, para los cuales es necesario realizar un proceso más estructurado que puede dar más seguridad e información para resolver el problema.

En la separación del proceso de toma de decisiones podemos identificar principalmente las siguientes etapas:

Identificar y analizar el problema

Esta etapa consiste en comprender la condición del momento visualizar la condición deseada, es decir encontrar el problema y reconocer que se debe tomar una decisión para llegar a la solución de este.

Identificar los criterios de decisión y ponderarlos

Generar las alternativas de solución

Evaluar las alternativas

Consiste en hacer un estudio detallado de cada una de las posibles soluciones que se generaron para el problema, es decir mirar sus ventajas y desventajas, de forma individual con respecto a los criterios de decisión, y una con respecto a la otra, asignándoles un valor ponderado.

Elección de la mejor alternativa

En este paso se escoge la alternativa que según la evaluación va a obtener mejores resultados para el problema. Los siguientes términos pueden ayudar a tomar la decisión según el resultado que se busque: 

Maximizar: Tomar la mejor decisión posible.

Satisfacer: Elegir la primera opción que sea mínimamente aceptable satisfaciendo de esta forma una meta u objetivo buscado.

Optimizar: La que genere el mejor equilibrio posible entre distintas meta
Implementación de la decisión

Poner en marcha la decisión tomada para así poder evaluar si la decisión fue o no acertada. La implementación probablemente derive en la toma de nuevas decisiones, de menor importancia. 

Evaluación de los resultados 
Cualidades personales para la toma de decisiones 
Sin lugar a dudas existen ciertas cualidades que hacen que los tomadores de decisión sean buenos o malos. Cuatro son las cualidades que tienen mayor importancia a la hora de analizar al tomador de decisiones: experiencia, buen juicio, creatividad y habilidades cuantitativas. Otras cualidades podrán ser relevantes, pero estas cuatro conforman los requisitos fundamentales. 
Experiencia: Es lógico suponer que la habilidad de un mando para tomar decisiones crece con la experiencia. El concepto de veteranía en una organización con aquellos individuos que tienen el mayor tiempo de servicio, se funda en el valor de la experiencia y por lo tanto reciben un mayor salario. Cuando se selecciona a un candidato para algún puesto de la organización, la experiencia es un capítulo de gran importancia a la hora de la decisión. Los éxitos o errores pasados conforman la base para la acción futura, se supone que los errores previos son potencial de menores errores futuros. Los éxitos logrados en épocas anteriores serán repetidos. 
Buen juicio: Se utiliza el término juicio para referirnos a la habilidad de evaluar información de forma inteligente. Está constituido por el sentido común, la madurez, la habilidad de razonamiento y la experiencia del tomador de decisiones. Por lo tanto se supone que el juicio mejora con la edad y la experiencia. El buen juicio se demuestra a través de ciertas habilidades para percibir información importante, sopesar su importancia y evaluarla. El juicio es más valioso en el manejo de problemas mal estructurados o nuevos, porque precisamente de ese juicio el tomador de decisiones sacará determinaciones y aplicará criterios para entender el problema y simplificarlo, sin distorsionarlo con la realidad.


Un juicio se desarrolla de la siguiente manera: basado en la información disponible y en su propia experiencia anterior, el tomador de decisiones establece parámetros conformados por: los hechos, las opiniones y el conocimiento en general.
Creatividad: La creatividad designa la habilidad del tomador de decisiones para combinar o asociar ideas de manera única, para lograr un resultado nuevo y útil.
El tomador de decisiones creativo es capaz de captar y entender el problema de manera más amplia, aún de ver las consecuencias que otros pasan por alto. Sin embargo el mayor valor de la creatividad está en el desarrollo de alternativas. Son creativos y pueden generar suficientes ideas para encontrar el camino más corto y efectivo al problema. 
Habilidades cuantitativas: Esta es la habilidad de emplear técnicas presentadas como métodos cuantitativos o investigación de operaciones, como pueden ser: la programación lineal, teoría de líneas de espera y modelos de inventarios. Estas herramientas ayudan a los mandos a tomar decisiones efectivas. Pero es muy importante no olvidar que las habilidades cuantitativas no deben, ni pueden reemplazar al buen juicio en el proceso de toma de decisiones. 
La toma de decisiones nos indica que un problema o situación es valorado y considerado profundamente para elegir el mejor camino a seguir según las diferentes alternativas y operaciones. 
También es de vital importancia para la administración ya que contribuye a mantener la armonía y coherencia del grupo, y por ende su eficiencia. 
En la toma de decisiones, considerar un problema y llegar a una conclusión válida, significa que se han examinado todas las alternativas y que la elección ha sido correcta. Dicho pensamiento lógico aumentará la confianza en la capacidad para juzgar y controlar situaciones.